Teniendo en cuenta la vida estresante que llevamos, el trabajo ocupa todo nuestro tiempo, la angustia que nos produce procurar llevar a raya nuestra economía, el insomnio que nos ocasiona la hipoteca, la poca atención que prestamos a nuestros hijos, y qué decir de la atención que procuramos a nuestra pareja, somos adictos a la tele, al móvil, a los videojuegos, al ordenador, a internet... ¿cuántas cosas, no? y ¿todavía te quejas?
¿A caso no te enseñaron que "no se puede tener todo en la vida"?
Haz caso a estos sabios consejos.